El programa DELTA (Fenotipo Delta) aparece por primera vez en 2015. Los materiales promocionales lo describían como una teoría según la cual ciertos cuerpos podían entrar en un estado reversible de “masa preferida”. Ninguna de las copias conservadas define un mecanismo reproducible y las versiones sucesivas cambian los nombres de las mismas variables.
La cohorte de esta copia contiene 45 participantes adultos con peso medio inicial de 321 kg. A los meses, el promedio registrado fue 360 kg. El informe llama “respondedor” tanto a quien perdió peso como a quien dejó de ganar durante dos semanas; en otras tablas la misma palabra se usa para una ganancia inferior a la prevista.
“¿por qué el grupo de tratamiento está ganando más?”
El resultado administrativo figura como financiación interrumpida. Las fotografías no están en este espejo. Sí se conservan notas sobre apetito, movilidad y la frustración de participantes que esperaban una reversión rápida. En varios casos el programa terminó acompañado de más comida, no menos, porque el laboratorio compensaba cada sesión con bandejas de recuperación.
Un anexo de auditoría conecta DELTA con empresas de catering, equipos de pesaje de alta capacidad y transmisiones de comunidades feeder. La conexión podría ser puramente financiera: el mismo proveedor vendía camas reforzadas, cámaras y servicios de datos a instituciones sin relación aparente.
Los textos internos insisten en una “cura definitiva” y luego sustituyen la palabra cura por regulación, ajuste, estabilización o mantenimiento. Las fórmulas cambian entre copias. No se describen cantidades, sustancias reales ni una intervención que pueda aplicarse fuera del propio documento.